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Artículos


Alyson y la banalidad del GH Vip
La industria televisiva se materializa en el grito de las cinco puntas- ¡italianas!, grita el Dante posmoderno; lector de revistas rosas y amarillas-, elevadas a los cien mil euros del profeta. El profeta del Arquitecto del rectángulo tridimensional: la caja tonta, en la cual el Arquitecto es John de Mol (¿Zeppelin?, susurra la lectora de Adorno a su vecina del cuarto); la productora es el hilo carnívoro entre el profeta y Dios. La responsabilidad de profetizar, difundir los
Sikabi
17 abr 20173 min de lectura
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