
Las ideas y palabras que expresan hoy la vida del mundo político europeo provienen de aquella revolución que cambió el significado de las cosas públicas que revolucionaba y el sentido de las voces que las designaban.
Sentido de la revolución francesa
Autor: Antonio García-Trevijano
Editorial: MCRC
Peso: 0,371 kg
Dimensiones: 21 × 15 × 1,4 cm
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«Hace poco más de doscientos veinte años, una imaginativa generación de ilustrados franceses se embarcó en la inaudita odisea de hacer, con una teoría filosófica, una Revolución política más completa y comprensible que la monoteísta de Moisés. Pretendió dar un giro de noventa grados a la única relación de poder conocida hasta entonces por los hombres europeos y transformar la verticalidad del mando en horizontal obediencia. Cambiar la sociedad entre desiguales, con relaciones de poder sobre el inferior en todas las escalas sociales, por una sociedad de iguales sin más relaciones de poder que las establecidas en las leyes que ellos mismos se diesen. Quiso desnudar enteramente al individuo de todas sus herencias culturales y ataduras sociales, salvo las de propiedad, para descubrirlo de repente como formidable sujeto de razón y de voluntad, capaz de encontrar la felicidad para sí mismo y los demás, a través de leyes universales que expresaran, con su concurso particular, el bien común y la voluntad general para definirlo y procurarlo».
«Las ideas y palabras que expresan hoy la vida del mundo político europeo provienen de aquella Revolución que cambió el significado de las cosas públicas que revolucionaba y el sentido de las voces que las designaban. El uso de esos vocablos durante más de doscientos años los ha llenado de significados distintos, a veces opuestos a los originales, que no permiten entender el lenguaje actual de la política. Esta es una de las razones por las que no hay ciencia política. Nada tiene, por ello, mayor actualidad que la necesidad de conocimiento de los problemas planteados y no resueltos por la Revolución francesa. Otra razón es la falta de identificación y definición del objeto irreductible de la representación política, que no puede ser confundido con el objetivo o finalidad de la acción política».
