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La libertad no tiene edad, tiene principios
Hubo un tiempo en que la política pretendía justificarse por la razón. Después, quiso legitimarse mediante la Historia. Más tarde, apeló a la igualdad, al progreso, a la solidaridad o al cambio. Hoy, agotadas todas esas palabras por el abuso propagandístico, el Estado de partidos ha encontrado un nuevo ídolo: la juventud. No importa lo que piense un hombre. No importa la verdad de sus ideas, la calidad de su juicio ni la experiencia que haya adquirido en el estudio de la real
Pedro Manuel González
13 ago5 min de lectura


Las disculpas de una monarquía sin honor
Cuando Felipe VI pide disculpas por abusos en la conquista de América, lo verdaderamente importante no es el hecho en sí, sino lo que ese gesto delata: la quiebra simbólica de la propia institución monárquica. Un rey que pide perdón está, en términos políticos, acabado. La monarquía no se sostiene sobre el arrepentimiento, sino sobre el honor. El monarca no es un representante revocable ni un gestor de opiniones cambiantes: es, en su propia lógica, la encarnación histórica de
Pedro Manuel González
23 mar2 min de lectura


Virtud republicana versus honor monárquico
En toda forma de Estado se halla ínsita un principio moral que la sostiene. Ninguna estructura institucional puede subsistir si no se apoya en una idea reguladora del comportamiento de sus gobernantes y de sus gobernados. La monarquía encontró ese principio en el honor. La república, en cambio, sólo puede sostenerse sobre la virtud cívica. El honor fue, en el origen de las monarquías, la medida del valor personal y político, era la norma interna de la conducta aristocrática,
Pedro Manuel González
15 oct 20253 min de lectura
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