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Dalí
A la España que viene le faltaba Dalí ("yo soy el único que es genio y santo"), y ya está aquí: acaba de ser convocado por una jueza (¡la justicia poética!) que ordena la exhumación de su cadáver para resolver por el ADN una demanda de paternidad.
La demandante no lo hace por dinero:
–Sólo quiero ver una sonrisa en mi madre.
Adiós, pues, a la cadera mitocondrial de Gala, "principio y fin de todas las cosas".
Si la Transición fue cubista (¡El "Guernica"! ¡El "Guern
Ignacio Ruiz Quintano
12 jul 20172 min de lectura
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